Colinas sinuosas, cielos de cuadros renacentistas y pueblos medievales, todo ello bajo un sol cálido, dibujan un paisaje digno se convertirse en escenario de las novelas más románticas. La Toscana y su vecina Umbria son un destino que ofrece muchas rutas y que cambia con cada estación del año por lo que aunque repitamos, nunca es igual. Bien sea en los pueblos bien en las ciudades, las cuestas ponen a prueba nuestro corazón y los gemelos, pero alcanzar la cumbre siempre se convierte en un preciado regalo para nuestra vista. La gastronomía compensa las subidas con suculentos platos de una cocina rica en texturas y con sabores intensos gracias a sus recetas de caza y su maravillosa trufa blanca, negra y estiva. La zona nos regala también deliciosos vinos con dos denominaciones tan de moda en estos momentos: el Chianti y el Montalcino. Pero lo más desconocido de la zona es la proliferación de campos de golf. Una veintena de recorridos, más de la mitad de 18 hoyos nos dan la posibilidad de disfrutar de la naturaleza y del paisaje haciendo lo que más nos gusta. Y si la ronda no ha ido bien, al menos nos quedamos con las espectaculares vistas que hemos contemplado.

El mínimo para hacer una escapada a Toscana es de una semana, aumentando a diez días si queremos hacerlo de forma relajada. Claro esta que la primavera y el otoño resultan las épocas más adecuadas tanto por los colores como por la facilidad para caminar. Lo malo es que, siendo tan popular y accesible en dichas fechas el gentío es enorme y a veces hasta agobiante. El invierno ofrece la ventaja de que hay muchos menos turistas pero las horas de sol se acortan y no podemos ver todo lo que nos gustaría. En cualquier caso, lo recomendable es alquilar un coche y viajar por todos aquellos pueblos que nos interesen bien sea llegando desde el aeropuerto de Roma o Bolonia, o incluso Pisa que son los más cercanos para conocer esta maravillosa zona de Italia.

Florencia
Florencia es para mí la ciudad más bonita del mundo. Capital de la Toscana, es su centro cultural y rezuma la historia, el arte, la filosofía y la ciencia y sobre todo posee una belleza capaz de causarnos el síndrome de Stendhal. Al menos dos jornadas hay que reservarlas para visitar esta hermosa ciudad y dejarnos enamorar por ella.

Por sus calles pasaron personajes como Lorenzo de Medici, o el dominico Savonarola, o hijos pródigos como Dante Alighieri, Giovanni Boccaccio, Filippo Brunelleschi, Leonardo da Vinci o Michelangelo Buonarroti; todos ellos dejando una notable huella en la Florencia de su época.

Florencia ha sido nombrada Patrimonio de la Humanidad por todo lo que ofrece en sus calles, sus palacios y sus museos. La Galería Ufizzi es un tesoro donde podemos ver obras maestras de Giotto, Botticelli, Leonardo da Vinci, Hugo van der Goes, Giovanni Bellini, Miguel Ángel, Tintoretto, Caravaggio, Rembrandt Rafael o Durero, entre otros.

Lucca
Se trata de una hermosa ciudad de la Toscana, famosa mundialmente por ser una de las pocas que mantiene aún intactas sus murallas medievales, ya que nunca fueron atacadas. Dentro de las murallas que la rodean completamente, Lucca posee un centro histórico que conserva su esplendor original desde la Edad Media.

Cuna del famoso compositor Giacomo Puccini, Lucca también albergó a Dante Alighieri durante parte de su exilio, y el escritor reflejó en la Divina Comedia el trasiego de las familias feudales de la época.

La plaza del Anfiteatro fue fundada sobre las ruinas de un antiguo anfiteatro romano (del año 177 A.c., período en el que los romanos fundaron la ciudad) es uno de los sitios más pintorescos de Lucca. Única en el mundo por su forma ovalada, en esta plaza hoy se encuentran numerosos restaurantes, cafés, heladerías y negocios de souvenir además de ser sede del mercado de la ciudad.

San Gimignano
Pequeño pueblo que se encuentra localizado en las colinas de la Toscana, a tan sólo 60 kilómetros de Florencia, es conocido especialmente por las 14 torres medievales que se conservan, que fueron construidas junto con otras 58 en una especie de “competición” en la que las familias más influyentes trataban de demostrar su poder y su riqueza. Esta localidad fue el Manhattan de su época.

Siena
Localizada en el centro de la hermosa región de la Toscana, Siena es una de las ciudades más atractivas de Italia gracias a su excelente combinación entre arte, historia y el paisaje natural único que la envuelve.
Siena es un destino mágico en el que resulta un placer perderse por sus callejuelas medievales, pero, además de dejaros llevar por su encanto, hay algunos lugares que no podéis dejar de visitar: centro histórico está dominado por la Torre de Mangia y el Duomo, la catedral de Santa María Asunta. Junto a ellos el Palazzo Pubblico, actual ayuntamiento, y el antiguo hospital de Santa María della Scala son algunos de los monumentos principales.
Si amáis la trufa tanto como yo, no podéis no pasar por el ristorante Tartufo. A la deliciosa cocina y al selecto local, se le une un servicio excelente que te dejará boquiabierto cuando la maitre raye delante tuyo la trufa y la veas cayendo en lascas sobre tu plato.

Pienza
Pueblo de cine por sus calles pero, y sobre todo, porque ha sido el escenario elegido para rodar películas tan reconocidas como Gladiator, Romeo y Julieta o el Paciente Inglés, entre otras.
La historia de esta ciudad, que es patrimonio de la humanidad por la Unesco, está estrechamente relacionada con el papa Pío II, que nació aquí cuando no era más que un pueblecito desconocido. Pero cuando se convirtió en papa en 1458, Pío II quiso convertir su lugar de nacimiento en el ideal de ciudad renacentista. Las obras empezaron en 1459 y duraron cuatro años. Durante ese tiempo el pueblo se convirtió en una armoniosa ciudad del siglo XV que todavía hoy es igual que entonces. El terremoto que sufrió hace un año esta zona puede verse en las grandes grietas de su catedral.

Montepulciano
De antiguos orígenes etruscos y romanos Montepulciano fue un lugar por el que lucharon Florencia y Siena. A partir del siglo XVI el burgo fue el centro de un gran fervor cultural y artístico que acogió no sólo a la presencia de grandes humanistas, sino también la realización de espléndidas iglesias y demoras ideadas por grandes arquitectos. Hoy en día Montepulciano es un gran foco de atracción para los turistas, gracias a su característico urbanismo y a las célebres manifestaciones culturales de las que es protagonista, especialmente gracias a los magníficos viñedos que la rodean de los que se obtiene el óptimo Vino Nobile de Montepulciano.

Perugia
Murallas etruscas y un delicioso casco histórico medieval, así es Perugia (o Perusa), ciudad ideal para los golosos y los artistas, capital de la estupenda región de Umbría.
Perusa es también un lugar de cultura por excelencia, ya que es sede de no una, sino dos universidades: la Universita degli Studi, fundada en 1308, y la Universidad para extranjeros, la más grande de Italia.

Asís
Muy cerca de Perugia se encuentra la ciudad amurallada de Assisi (conocida en castellano como Asís). Está construida en pendiente sobre la falda de una colina y rodeada por extensos campos verdes.
Es la cuna del famoso San Francisco de Asís (San Francesco en italiano) y, por ello, lugar de peregrinación para muchos religiosos y creyentes. La Basílica de San Francesco fue emplazada en el lugar donde el santo quiso ser enterrado tras su muerte. Consta de dos iglesias superpuestas una sobre otra. No olvides visitar ambas, ya que son excepcionalmente bellas por igual, gracias a su arquitectura y a los coloridos frescos que adornan su interior.
Además, Assisi esconde en su interior calles repletas de encanto dignas de ser recorridas con calma, escalinatas estrechas y enrevesadas, flores y cientos de rincones con historia que te enamorarán.

En cuanto a los campos de golf, como ya he comentado, cuentan con más de una veintena. Ante la imposibilidad de presentarlos todos, hemos seleccionado tres de ellos que por sus características nos parecían representativos: uno por antigüedad, otro por paisaje y otro por calidad del campo. Los tres coinciden en presentar largos y difíciles recorridos.

Castelfalfi
Este complejo turístico cuenta con dos campos: el Mountain Course de 18 hoyos y el Lake Course, de 9 hoyos. Abierto en 1991, ha sido diseñado por Rainer Preissmann & Dr. Wilfried Moroder sobre un terreno muy ondulado donde los pies difícilmente están en llano. Sus más de seis mil metros para los hombres y más de cinco mil para las damas añaden un grado de dureza extra. Sin duda hay que estar en forma para finalizar el recorrido y no competir con el campo sino disfrutar de sus maravillosas vistas de la campiña toscana. Está considerado como uno de los campos más difíciles de Italia.

Le Pavoniere
El club de golf está situado a 3 km de Prato, uno de las ciudades industriales más antiguas cerca de Florencia. El campo de golf cuenta con 18 hoyos y ha sido diseñado por Arnold Palmer. Es de estilo Parkland, muy llano pero con mucho agua. Es largo y difícil pero ancho y muy jugable. Está construido en una villa del siglo XIX propiedad de los Medici, cuidadosamente restaurada. Es un placer para la vista jugar este campo donde la tranquilidad está asegurada por una naturaleza que te envuelve nada más que comenzar el recorrido.

Ugolino Firenze
El club está situado en uno de los más hermosos lugares de Italia y es muy conocido por su instalación tan bella, tan ordenada y por su atmósfera. En las colinas de Chianti se ofrecen muchos fairways con vistas impresionantes a las montañas y sus viñas, de donde proceden muchos vinos de calidad, conocidos mundialmente.
Cuenta con 18 hoyos y es el más antiguo de la zona desde que en 1934 Peter Gannon & Cecil Blandford lo diseñaran. El terreno es ondulado y también es un campo difícil sobre todo por la posición de los pies.