Inicio Entrevistas Beatriz Recari Iron Woman

Beatriz Recari Iron Woman

Beatriz Recari es uno de los grandes referentes del golf femenino español. A sus nueve años comenzaría a jugar de forma amateur, donde cosecharía sus primeros triunfos como el Spanish Amateur Championship, en 2004 o el French Amateur Championship, en 2005. Como profesional, cuatro años en el Ladies European Tour le bastaron para pegar el salto a la liga americana, donde aterrizaba con tan sólo 22, haciendo así realidad su sueño. Además de sus numerosos títulos individuales, fue una de las afortunadas jugadoras del equipo europeo ganador de la Solheim en 2013. Hoy, tras diez años en EEUU, hace un pequeño paréntesis con la intención de mejorar su salud, resentida por participar en tantos torneos. Ya en España, la navarra, que ahora cuenta con 32 años, demuestra que no se ha ganado su apodo de Iron Woman gratuitamente y en su proceso de recuperación, lejos de estar parada ha aceptado la invitación para participar en el Estrella Damm Mediterranean Open. Allí, en el Golf Terramar de Sitges, aprovechamos a charlar con ella.

Beatriz, jugadora habitual de la LPGA, ¿cómo ha sido tu carrera allí y a qué se debe el honor de tu participación en un torneo LET? Han sido ya diez años de carrera con momentos muy intensos, algunos de éxito y otros no tanto, momentos de aprendizaje también. Ahora mismo, desde abril he tenido unos problemas de salud y por eso decidí tomarme un respiro, gracias a que el tour que me ha dado la oportunidad de tomarme mi tiempo y poder volver. Me encontraba en Málaga recuperándome y, como me sentía mejor después de dos meses sin tocar los palos me entró el gusanillo, me dieron la invitación y sentí que sí, que me apetecía venir. Quería calibrar cómo me encontraba, ver mi preparación, saber si puedo volver a jugar la nueva temporada de la LPGA en enero. En general estoy en un momento muy nuevo, muy distinto, con ilusión y muy agra-decida por las oportunidades que he recibido. Quiero este tiempo para reflexionar y valorar estos diez años.

¿Y cuál es tu idea para el futuro? Es pronto. Echo de menos la competición pero lo que sí creo es que no va a ser a la misma intensidad a la que estaba. Me llamaban Iron Woman porque es-taba en cada vuelta, en cada torneo. Tenía un calendario lleno, completo. Creo que tengo que volver con más equilibrio porque al final cada año la competición va subiendo y llevo poniéndome enferma los tres últimos años porque llevo sin pa-rar una temporada tras otra y al final mi cuerpo ya no da más.

¿Qué diferencias ves entre la liga americana y la europea? El nivel, desde luego. En USA es donde están las mejores jugadoras y cada año el nivel es más exigente, más alto. Es el tour leader en cuanto a competición.

¿Y merece la pena los sacrificios que hay que hacer jugando allí? Yo lo haría otra vez, sin duda. No es para todo el mundo pero si se es una persona ambiciosa, desde luego esa es la meta. Si te gusta la competición y quieres pro-barte ese es el tour. Es mucho sacrificio, pero si una chica se quiere dedicar a esto profesional-mente y llegar a lo más alto, desde luego, eso in-cluye la LPGA.

¿Cuántos torneos has llegado a jugar en un año? He llegado a jugar treinta torneos en un año.

Esos son muchos kilómetros… Sí, EEUU es muy grande y claro, si te tienes que ir de Orlando a Los Angeles son seis horas de avión, que es como llegar desde España. Además comenzamos y fina-lizamos la gira en Asia, así que añade eso. Son muchos aviones, más de la mitad del año viviendo en hoteles y con una maleta. Hay siempre los dos lados de la moneda, pero yo lo volvería a hacer.

¿Cuál es la competición que más te ha gustado ganar?
Es difícil, todas fueron muy especiales por distintos motivos, muy diferentes y muy especiales. La Sol-heim, ahora que además está tan reciente, fue para mí una semana muy especial. A nivel indivi-dual, sería la segunda, el Kía Classic, en 2013, porque la primera fue muy mágica y me sentía muy bien, pero luego viene la pregunta: ¿eres de las jugadoras que ganan sólo una vez? Por eso un consejo que les daría a las jugadoras jóvenes es que no se centren mucho en las opiniones de los demás porque es curioso, parece que nunca eres suficiente. No vale sólo con ganar, has llegar a lo más alto y te van subiendo una barrera cada vez. Te diría que mi segunda victoria, esa es la que tiene más valor sentimental para mi por haberme demostrado a mi misma y al exterior que podía seguir ganando.

¿Qué te queda por conseguir? Obviamente cuando juegas es para conseguir cosas. Me pre-guntas si me gustaría ganar un US Open ? Ganar un grande es un nivel más y otra cosa que añades a tu curriculum, pero sinceramente lo que me gus-taría a nivel emocional sería llevarlo sin tanto es-tress, poder despegarme. En diez años he estado muy involucrada con el golf y me gustaría poder estar involucrada, pero sin ese estress. Entregarme, dar lo mejor de mí pero llevarlo con más desapego.

¿Y te quedarías en el Europeo? No, es en América o nada. Igual ocasionalmente, puede ser que juegue el Open de España si recibo invitación, pero ser jugadora y volver y hacer el circuito europeo, no. Eso ya lo hice cuatro años y fue una experiencia importante para desarrollarme como jugadora pero mi ambición ha sido siempre jugar allí y cuando eso se termine, terminará mi carrera.

Una vez que finalices tu carrera, ¿te quedarías allí o volverías España? No lo sé. Fíjate, hace dos años te diría yo americana, yo no vuelvo, yo estoy muy contenta aquí. Ahora llevo tres meses en España y los he disfrutado muchísimo. La co-mida, la gente y me he dado cuenta de todo lo que echaba de menos. Intentaba cubrirlo con otras cosas de allí pero estoy disfrutando mucho.

¿Cómo has vivido la Solheim? Estaba en Málaga y sinceramente no la he seguido mucho porque quería estar desconectada, salvo el domingo. Los otros días estuve viendo resultados pero no lo seguí en la tele. Esa semana es de muchísima ten-sión. El jugar para algo que es más grande que tú, para tu equipo para un continente y una competi-ción a nivel mundial… Te pones en el lugar de tus compañeras…

¿Que te parecería que se jugase la Solheim en Málaga? Sería maravilloso. Ya toca tener una competición así, porque ha sido la Ryder pero ya toca y además en Málaga. Sería muy beneficioso para España, para Málaga y para el público euro-peo en general.