Elisa Runo comenzó su año como capitana en el Club San Roque en noviembre tras ser elegida por la dirección, la comisión y los socios. “El drive-in de los capitanes fue un éxito y a pesar de haber diluviado durante un rato, disfrutamos el día. Acabamos la jornada con una comida de tres platos y entretenimientos varios. Un día estupendo, incluso estando extremadamente nerviosa por hacer la salida delante de 150 personas”, recuerda.

Elisa comenzó su capitanía asumiendo la dificultad de la misma, dado que el club atravesaba un mal momento económico. Las finanzas eran insostenibles y por tanto, no podía permitirse realizar ningún pago. Esto descartaba cualquier actividad que conllevar gastos: “sólo podíamos organizar competiciones y eventos entre socios.”
Llevados por la pasión por su club, los socios intentaron recaudar suficientes fondos para poder comprar el club entre ellos, pero al mismo tiempo un consorcio ruso se mostró muy interesado en el club y a mediados de marzo adquirieron el Club de Golf San Roque.

Ahora, cuatro meses después Elisa afronta con muchísima ilusión su cargo sabiendo que los nuevos propietarios quieren convertir al San Roque en uno de los mejores campos de Europa. Poseedores de varios campos de golf en su país, han impulsado un nuevo ambiente en en Club, especialmente visible en la actitud alegre que muestra el personal mientras realiza sus tareas diarias. “Todos estamos muy contentos” asegura Elisa, quien prosigue: “se siente en el ambiente, hay una nueva energía. Los nuevos propietarios son muy positivos. Quieren rehacer el campo de golf, todo el old course en los próximos 2/3 años, reformar la casa club, el driving range, el restaurante, ofrecer nuevos servicios… todo va a mejorar. Quieren convertirlo en un cinco estrellas country club; tienen grandes planes, grandes ideas. Va a haber muchas mejoras. Incluso han dicho que quieren que el Club San Roque aspire a ser el quinto de Europa.”

Elisa, que nació en Reino Unido pero lleva muchos años afincada en Suecia, afronta los retos que se presentan bajo la nueva propiedad con una premisa fundamental: “Keep golf fun” o lo que es lo mismo “haz que el golf sea divertido”. Su objetivo es lograr que haya más mujeres jugando al golf: “he notado que hay mujeres que han comenzado a jugar, que saben jugar pero no se atreven a salir al campo a competir. Por eso yo las saco dos veces al mes a hacer nueve hoyos, para que se familiaricen y aprendan las normas y la ética en el campo y, por supuesto, ¡para ganar confianza!” Elisa ha establecido más competiciones mixtas en el calendario de este año, ya que el golf es un deporte para todo el mundo.

Precisamente ella comenzó a jugar porque su marido jugaba a golf. Fue hace 18 años, pero vivían en Suecia y, entre que la temporada era muy corta por el clima y que sus hijas eran pequeñas, no pudo realmente dedicarse al golf hasta que llegó a España, hace tres años. Desde entonces pasa seis meses aquí y el resto entre Reino Unido y Suecia, donde estudian sus dos hijas universitarias. Ellas también juegan por lo se ha convertido en algo muy positivo para la familia: “es un deporte en familia. Así que cuando estás en el campo que haces durante cuatro horas? Pues hablar. Por eso es el momento en el que sale todo, mis hijas me cuentan del colegio, de sus problemas…hablamos de todo.”
Es ese lado social precisamente lo que más le atrae del golf: “Cuando hace buen tiempo y estás fuera con personas encantadoras, jugando al golf es un placer. Y cuando finalizas la ronda y te tomas un café o un vino, eso es lo mejor del golf”, asegura. Porque para Elisa, su labor como capitana es una mezcla de marketing y relaciones públicas: “tienes que organizar torneos, equilibrando las fechas y los tipos de juego, tienes que comprar los regalos, tienes que escuchar a las socias y trasladar sus ideas a la dirección”. Recientemente se ha celebrado el torneo Ladies Captain, que ella no jugó pero que contó con una iniciativa muy divertida: eligió un par tres y lo jugó con todos los equipos, de esta forma disfrutó de todas las socias. Una gran idea sin duda. Y durante este año aparecerán muchas más para lograr su sueño de conseguir más mujeres jugando al golf y sumar nuevos socios de diferentes nacionalidad, para hacer de su club el más internacional.