Con tan sólo diecinueve años María Parra conseguía la tarjeta para jugar la LPGA y el LET, lo que la convertetiría en un promesa del golf. Ella ha sido una de las grandes estrellas de La Reserva de Sotogrande Invitational hosted by Annika Sorenstam. Como local player, María ha estado arropada en todo momento por su familia y vecinos. Ha hecho una pausa en el Symetra Tour, de donde viene como vencedora del último torneo, para no defraudar a los suyos. Porque esta joven se ha ganado el corazón de todos los guadareños con un carácter espontáneo, divertido y con un golf potente, lleno de coraje, constancia y ambición. Nos encontramos con ella en el patio interior de la Reserva de Sotogrande, un espacio de estilo árabe que invita a relajarse tras una dura ronda de golf marcada por el viento de poniente.

Has venido desde EEUU para jugar en casa ¿Estás contenta?
Estoy super contenta, de hecho tenía un torneo en EEUU, en el Symetra, esta semana. No es fácil saltarse un torneo ahí porque subes y bajas puestos rápido, pero tenía el torneo aquí, a cinco minutos de casa y me hacía mucha ilusión jugarlo.

¿Menuda sorpresa que se celebre este torneo aquí, en Sotogrande?
La verdad es que sí. Es una sorpresa poder jugar aquí, en este campazo, que además tienen en unas condiciones increíbles. Normalmente los campos no son tan buenos. Cuando me enteré que era aquí, me puse súper feliz. Al principio era sí, si lo juego y luego, mirando calendario, no sabía qué hacer. Vine a casa una semana y estaba con la familia y los del puebloy todos me decían “María ¿lo vas a jugar?” y cómo les dices que no? era imposible decirles que no y bueno aquí estoy.

Comenzaste muy pequeña en este deporte, ¿quién te acercó al mundo del golf?
Mi hermano jugaba, ahora ya no juega. Yo jugaba al fútbol porque soy muy inquieta y el golf, ni lo miraba. Mi abuelo ha trabajado en Sotogrande cuarenta años. Con seis años un día subí a La Cañada con mi hermano y con mi abuelo y me dijo mi hermano “Prueba” y yo le dije que no era un deporte muy tranquilo y que no me gustaba. Al final probé, le di una vez, genial y le dije, “venga, empiezo” y desde ahí comencé con el golf.

¿Y te quedaste aquí en la Cañada, el único campo público de la zona?
Sí, cuando empecé era muy divertido porque La Cañada es una escuela que tiene un grupo muy grande de niños, igual hay 200. Empiezan metiendo con el golf otras actividades y te engancha muchísimo más. Después de la Cañada, donde estuve siete años, mi entrenador, Juan Antonio Marín, abrió una academia que se llama Siga, que es del Colegio Sotogrande, me dieron una beca ahí y me fui con él. Llevamos trabajando juntos como ocho años, estoy súper contenta.

¿Y tú no crees que si hubiera más campos públicos con escuelas como ésta se ayudaría a hacer más afición al golf?
Puede ser. Es verdad que desde mi punto de vista ayudaría bastante porque no todo el mundo puede permitirse el lujo de pagar tanto dinero para que un niño esté aprendiendo. Claramente al profesor hay que pagarle, pero si abren en los clubes escuelas para que los niños comiencen desde pequeños, porque el golf es más fácil si se empieza de pequeño, ayudaría muchísimo. Sería genial.

¿Y después de este torneo qué planes tienes para la temporada?
Me vuelvo a EEUU, llevamos seis torneos allí y hay 23, entonces voy a seguir jugando allí. Yo en el tour europeo no tengo nada, sólo me han invitado a jugar este torneo. Ahora tengo seis semanas seguidas de torneos, pero es lo que me gusta, es lo que quiero. El jugar allí es luchar por conseguir la tarjeta de la LPGA y volver a jugar el tour otra vez.

¿Te gustaría que el LET creciera y poder quedarte por Europa?
A mí me gusta más Europa que Estados Unidos, pero no tiene nada que ver jugar en el tour de allí que jugar en el tour de aquí. Allí tienes derecho si quedas entre las diez primeras a jugar en la LPGA. Si finalmente aumentan los torneos del LET sería muy bueno y seguro que intentaría venir a jugar más aquí, combinando los dos.

¿Se te te he hace muy duro estar tan lejos ?
Sí, llevo en EEUU tres años y antes por Europa viajando también, más pequeña estuve ya en la Blume viviendo en Madrid. Pero se hace duro, de España se echa de menos sobre todo la familia pero también la comida, porque en EEUU se como muy mal.

En EEUU es complicado llevar una dieta saludable ¿no?
Es complicado, pero lo que intentamos nosotras es que como nos quedamos normalmente en grupo es comprar en el supermercado pollo, arroz, verdura y pasta y lo intentamos hacer en casa y comer bien.

¿Y cómo os movéis por EEUU?
Somos siete españolas, también argentinas, mejicanas, colombianas que estamos juntas. Yo normalmente viajo en coche con una española Marta Martín y Delfina, que es argentina. Podemos hacer hasta doce horas en coche de torneo a torneo pero, como somos tres, nos vamos turnando porque los vuelos si no son carísimos.

¿Cuál es tu objetivo este temporada?
Me gustaría acabar entre las diez primeras del Symetra que es lo que me vuelve a dar el pase para la LPGA, ese es el objetivo de este año.

¿Y más a futuro?
Jugar la LPGA otra vez, jugar una Solheim y jugar en los Juegos Olímpicos…demasiado…pero se puede conseguir

¿Que te parece la idea de que la Solheim venga a Marbella?
Eso sí que sería un sueño de verdad, ese sería un sueño más que hecho realidad. Estar aquí, cerca de casa, en esta zona. Con todo el mundo que he hablado estos días me ha dicho que la zona es espectacular, que le encanta y que ojalá pudieran vivir aquí…Ojalá pueda jugar la Solheim aquí.

¿Te ves siempre como jugadora?
Ahora mismo me veo como jugadora, tengo 21 años, acabo de empezar, pero si algún día dejara de jugar igual monto una academia o algo así…seguir con el golf, siempre con el golf.

¿Cuál es Asignatura a mejorar en tu juego?
Mi punto débil son los approach alrededor de green…cuando la bola está en un sitio pelao..me cuesta…ahora lo estoy mejorando bastante. Hay veces que cojo el sand y no me encuentro segura y lo cambio por el putt, entonces cuando estoy cinco metros fuera de green es muy difícil controlar la fuerza. Ese es, si tengo que decir uno, ese es mi punto débil.

Su punto fuerte sin duda es su gran personalidad. Luchadora nata, María enfrenta la temporada con mucha de ilusión. En la maleta lleva el amor de su familia, de todo Guadiaro y, como hacemos todos, seguro que algún que otro producto made in Spain. Te deseamos muchísima suerte en esta dura etapa de torneos y viajes por la tierra de las oportunidades y esperamos que a tu vuelta la maleta pese más porque venga cargada de grandes triunfos.