El palmarés de Rocío Tejedo es ya impresionante, pese a contar con sólo dieciséis años. En junio se convertía en la primera española en ganar el German Girls, en 2023. Además, ganaría el European Nations Cup de Sotogrande, la Copa Catalunya Femenina y la Copa Andalucía, colocándose en estos momentos en el puesto 24 del
El palmarés de Rocío Tejedo es ya impresionante, pese a contar con sólo dieciséis años. En junio se convertía en la primera española en ganar el German Girls, en 2023. Además, ganaría el European Nations Cup de Sotogrande, la Copa Catalunya Femenina y la Copa Andalucía, colocándose en estos momentos en el puesto 24 del World Amateur Golf Ranking. Su familia, su incondicional apoyo y su hermana, Carla Tejedo, su ejemplo a seguir.
Para Rocío, jugar la Ping Solheim Junior y posteriormente, la Ryder Junior Cup y además, salir victoriosa de ambas, han sido sin duda experiencias que marcarán su futuro. En estos torneos, la castellonense ha podido conocer a los y las golfistas mejores del mundo: “La verdad es que estoy muy contenta de experimentar todas estas emociones. Han sido unas semanas muy bonitas.»
Obviamente no es como sentirte profesional, pero tanto la Solheim como la Ryder son los torneos más cercanos al mundo profesional. Te tratan como tal y creo que nos lo merecemos después de todo el esfuerzo que hay detrás. Agradezco mucho a las personas que han creado este tipo de torneos porque son magníficos”.
La Zagaleta es un campo absolutamente privado al que en estos momentos sólo tienen acceso los propietarios de viviendas de la urbanización. Su singular diseño, su entorno natural y su excelente mantenimiento son sus señas de identidad: “Es muy exclusivo, como ya sabíamos. Nunca había jugado un campo así, tan privado pero estaba exquisito. Pegabas un mal golpe y hasta disfrutabas porque las condiciones eran perfectas y creo que hemos sido la envidia de mucha gente. Es un campo en el que se pueden hacer muchos birdies, pero si no te sale el día puedes hacer muchos bogeys”, explica Rocio.
Junto a Andrea Revuelta, fueron las afortunadas que abrieron la competición arrasando en los foursomes de la mañana: “Cogimos ventaja porque somos más cercanas. Nuestro equipo estaba ya muy consolidado y encima jugar con Andrea, que es española y hemos jugado muchas veces juntas, fue mucho mejor, más fácil”, comenta Rocío, que sin embargo se enfadaba mucho con el resultado de la tarde: “Al jugar un torneo por equipos, el fallar un golpe y perder un hoyo te afecta más. Hay que intentar lucharlo todo y por eso, para mí, ganar un punto significaba más
Tras las dos primeras jornadas, el equipo europeo salía a los partidos individuales con una importante ventaja, pero la capitana sabía que todavía había mucho en juego: “Nos dijeron que estuviésemos muy concentradas. Hace dos años se produjo el milagro de Medinah porque los europeas remontaron y acabaron ganando y sabíamos que esta vez el equipo americano podía hacer lo mismo, por lo que deberíamos dar nuestro máximo. Sólo así conseguiríamos algo.”
Finalmente el combinado local retuvo la copa y Rocío pudo vivir muy de cerca el momento del triunfo: “Ha sido fantástico acabar la última y celebrar todas juntas. Ver que el equipo está esperándote para celebrar la victoria fue un momento mágico. Todo el público aplaudiendo. Para mí ha sido un sueño hecho realidad.”
Arquitectura o ingeniería son las opciones que Rocío se plantea para su fututo profesional. Pese a su juventud, tiene su vida bastante planificada: “Me voy a USA y voy a hacer los cuatro años de universidad y después sí que voy a intentar pasarme a profesional. Me veo dedicándome al golf unos años, pero sí que quiero tener una buena carrera por si no es lo mío o, cuando tenga cierta edad, quiero dedicarme a lo que he estudiado y formar una familia.”
Su carácter analítico y serio contrasta con el de Carla, compañera de infancia y de golf: “Mi hermana es mucho más abierta que yo, muy divertida. No se lo toma todo a risa porque se centra mucho, pero vive la vida más feliz y creo que es algo que yo debería hacer. Yo voy más a lo mío, concentrada y aunque parezca que no estoy disfrutando porque voy seria, lo estoy.”
Por sus estudios en USA Carla no ha podido vivir junto a su hermana esta experiencia única, aunque la ha apoyado desde la distancia: “Me ha dicho que a ella le hubiese encantado vivir esta experiencia y que la disfrutase al máximo, que estuviese con mi familia, que gritase, que lo viviese todo al cien por cien y eso he intentado hacer”, comenta Rocío.
Carlota Ciganda y Azahara Muñoz son algunos de los referentes de Rocío en el golf, pero sin duda, su mayor admiración vuelve siempre hacia su hermana “Espero seguir sus pasos, ser como ella, no sólo como jugadora, si no como persona. A veces me pregunto quién es mejor que yo en el golf. Y sólo pienso en una persona, mi hermana.”












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