«Cuando te pasas a pro, piensas que sabes jugar al golf, pero hay muchísimas más cosas en la vida de un profesional» Basta sólo conocer a Teresa para saber que tiene algo especial. Su manera de sonreír constantemente, cómo te mira y cómo te escucha hace que te sientas a gusto con ella desde el
«Cuando te pasas a pro, piensas que sabes jugar al golf, pero hay muchísimas más cosas en la vida de un profesional»
Basta sólo conocer a Teresa para saber que tiene algo especial. Su manera de sonreír constantemente, cómo te mira y cómo te escucha hace que te sientas a gusto con ella desde el primer minuto de conversación. Teresa Toscano es pequeña, pero potente. Reivindica su Huelva natal y disfruta hablando de los grandes campos con los que cuenta esta provincia. La Monacilla y Bellavista son su hogar, pero es habitual verla practicando en otros como el Rompido o lslantilla. Tras finalizar la universidad en EEUU el año pasado, se pasaba a profesional. Esta temporada compagina torneos EPSON con los del LET. Nos la encontramos en las Aramco Team Series Londres y aprovechamos para charlar un ratito con ella y conocerla un poco más.
Teresa Toscano entraba en el mundo profesional por la puerta grande. En su primera temporada se metió, nada menos, que en el USA Open, que se celebraba en el mítico Pebble Beach. Por si fuera poco, la joven onubense formaba trío de españolas con sus dos grandes referentes: Carlota Ciganda y Azahara Muñoz. Los resultados, por desgracia, no fueron los esperados, pero sin duda este histórico torneo ha formado parte de sus grandes experiencias: «El primer año fue de aprendizaje por un tubo, cada cosa que hacía era para aprender más. Cuando te pasas a pro, piensas que sabes jugar al golf, pero hay muchísimas más cosas en la vida de un profesional. Realmente es profesionalizarte, esa es la palabra. La rutina tiene que ser perfecta y en la parte mental, tienes que saber perfectamente qué te funciona y que no», explica Teresa.

Fue a los catorce años cuando a Teresa le entraba el gusanillo del golf y se proponía mejorar. Posteriormente, cuando cursaba sus estudios en la Universidad de Dakota del Sur, tomaba la decisión de luchar por convertirse en profesional. «Mi equipo de la Universidad ha estado siempre ayudándome mucho y ahora mismo, estoy trabajando mucho con un chico de Tennessee por video-llamada. También Víctor Fernández, en Huelva, me ayuda con el juego corto. El me conoce desde chiquitita», explica Teresa.
Y, desde que cruzó el charco, Teresa no ha sentido que su lugar está más allí que en Europa. «El EPSON tiene más nivel, es una carrera de birdies. Hay más competición allí, pero el Ladies European Tour está mejor organizado, esas son las grandes diferencias. El LET ha mejorado mucho en estos dos últimos años, pero yo tenía full status de EPSON y he estado jugándolo allí. El año pasado jugué la escuela del LET y me clasifiqué, así que estoy jugando entre los dos este año», comenta.
Sabe que compatibilizar ambos circuitos es un poco difícil, pero obedece a su gran objetivo: «Este año está siendo un poco locura. Estoy jugando los dos y al final, o juegas muy bien o no subes en ninguno de los dos, así que ahora vuelvo al EPSON por varias semanas y luego volveré al LET en noviembre. LPGA es el objetivo, se me ha metido entre ceja y ceja».
La vida de Teresa, como la de otras muchas jugadoras que persiguen sus sueños, no es fácil: «No tengo casa» comenta entre risas «voy por ahí de semana en semana, dando vueltas. Tengo mucha suerte, tengo familias que he conocido durante estos años y cada vez que las llamo, me acogen. Las semanas que no tengo torneo, me quedo con alguna de mis familias, dependiendo de donde sea el siguiente torneo. Tengo tres, una en Ohio, otra en Florida y otra en Las Vegas que son mis «to go».
El día a día de Teresa transcurre entre el gimnasio, los campos de golf y los viajes. Su corta estatura la compensa con esfuerzo, pero reconoce que no es lo que más le cuesta en el golf: «Para lo chiquita que soy, le pego fuerte a la bola, yo creo que eso me ayuda mucho. Y el putt lo mejoré mucho en la universidad. Viajar tanto te cansa mentalmente. La parte mental me está dando un poco de ansiedad. Estoy trabajando eso y poquito a poco lo vamos a conseguir», comenta esperanzada.
Amante de la competición y de las relaciones personales, Teresa sueña con formar parte algún día del equipo de la Solheim Cup o de los Juegos Olímpicos. Y a nosotras, desde Ladies in Golf, sólo nos queda desearle suerte en su camino y que ojalá cuando golpee la bola, salga como ella quiera.












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