Los jugadores de golf deben incorporar hábitos de fotoprotección correctos para evitar el desarrollo de cáncer de piel, en relación a la exposición solar continuada durante esta práctica deportiva. Es importante tener en cuenta ciertos aspectos:

1- Hay que evitar las horas de máxima radiación, entre las 12 y las 16 horas.

2- Durante esta práctica deportiva al aire libre se debe utilizar una protección solar adecuada, que proteja al menos frente a la radiación UVB, causante de las quemaduras solares, y UVA, principal responsable del envejecimiento prematuro de la piel. Estos tipos de radiaciones afectan al sistema inmunológico y contribuyen al riesgo de cáncer cutáneo.

3- Aplicar el producto protector sobre la piel seca, 20 minutos antes de exponerse al sol y de forma abundante. Repetir esa aplicación cada dos horas.

4- Utilizar productos de protección tanto en días de sol como en jornadas nubladas. Las radiaciones UV atraviesan las nubes y se reflejan en el agua, la arena y la hierba.

5- Tienen que extremar estas precauciones en las partes más sensibles del cuerpo como cara, cuello, calva, hombros, escote, orejas y manos.

6- También es conveniente proteger la piel con ropa adecuada y otras prendas como sombreros y gafas de sol.

7- Hidratarse bebibendo agua con frecuencia.

8- Aplicar crema hidratante tras las exposiciones al sol.

9- Por último, se aconseja que los golfistas acudan una vez al año a visitar al dermatólogo para revisar la existencia o no de daño en su piel.

Equipo Dermatología Helicópteros Sanitarios